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domingo, 16 de febrero de 2014

Frases de vegetarianos famosos 3 de 5

Charles Darwin (1809-1882), científico inglés y fundador del darwinismo:
“Los animales sienten como los hombres alegría y dolor, felicidad e infelicidad“.

Ralf W. Emerson (1803-1882), escritor y político norteamericano:
“Usted acaba de comer al mediodía; y no importa cuán cuidadosamente haya escondido el matadero a una distancia prudencial de pocos o muchos kilómetros: usted es culpable“.

Mahatma Gandhi (1869-1948), guía del movimiento por la independencia de la India, Premio Nobel 1913:

“Creo que el crecimiento espiritual, llegado a un cierto grado, exige de nosotros que dejemos de matar a los seres vivos animales para satisfacer nuestras necesidades físicas“.
“Yo creo que la evolución espiritual nos exige en un cierto estadio dejar de matar a los otros seres vivos para satisfacer nuestros apetitos corporales“.
“Para mí la vida de una oveja no tiene menos valor que la vida de un hombre. Y nunca querré quitar la vida de una oveja para satisfacer al cuerpo humano. Cuanto más indefenso es un ser vivo, tanto mayor es su derecho a ser protegido por los hombres de la crueldad humana“.
“La grandeza de una nación y su progreso puede medirse en cómo trata ésta a los animales“.
“La Tierra tiene suficiente para cubrir las necesidades de cada hombre, pero no para su avaricia“.

Sigmund Freud (1856-1913), neurólogo austríaco, fundador del psicoanálisis:
“Prefiero la sociedad de los animales a la de los hombres. Cierto, un animal salvaje es feroz. Pero la bajeza es el privilegio del hombre civilizado“.
Johann W. von Goethe (1749-1832) poeta alemán:
“El profundo respeto religioso por aquello que está por debajo de nosotros, incluye naturalmente también al reino animal, e impone a los hombres la obligación de respetar y proteger a las criaturas que están por debajo de él“.

Helmut Kaplan (*1952)filósofo alemán:
“Para los animales no necesitamos ninguna moral nueva. Debemos sencillamente excluir arbitrariamente a los animales de la moral ya existente“.

Alexander von Humboldt (1769-1859), científico naturalista y geógrafo alemán:

“La crueldad respecto a los animales no es conciliable ni con una verdadera formación cultural ni con una verdadera erudición. Es uno de los vicios más característicos de un pueblo bajo e innoble. Con respecto a los animales todos los pueblos son hoy en día, unos más otros menos, unos bárbaros. Es falso y grotesco hacer resaltar en cada ocasión su aparente alto grado de civilización y cometer a diario las crueldades más espantosas con millones de criaturas indefensas o tolerarlas con su indiferencia. ¿Y nos maravillamos de  estos denominados pueblos civilizados se dirijan cada vez más al camino terrible de su ruina? La misma superficie de tierra que como prado, o sea como pasto para los animales, nutre indirectamente a diez personas con la carne de los animales que comen en él, podría alimentar a cientos de hombres con mijo, guisantes, lentejas y cebada“.

Sven Hedin (1865-1952), investigador sueco:
“Nunca he podido decidirme a apagar la luz de una vida, dado que no tengo el poder de encenderla de nuevo“.
Theodor Heuss (1884-1963), primer presidente de la República Federal de Alemania:
“Cuanto más pronto aprendan nuestro jóvenes por ellos mismos a considerar condenable cualquier brutalidad con los animales y cuiden de que el trato y el juego con ellos no derive en tortura, tanto más clara será después su capacidad para distinguir en el mundo lo que es la gran justicia o la injusticia“.

Laotse (aprox. s. IV o V a. C.), filósofo chino:
“¡Sed buenos con los hombres, con las plantas y con los animales! No acoséis a hombres ni a animales, ni les cometáis ningún daño“.

Rosa Luxemburg (1870-1919), política, revolucionaria alemana y fundadora de la Unión Espartaco:
“Un mundo debe ser destruido, pero cada lágrima que se derrame, aunque pueda ser secada, es una acusación, y por importante que sea el obrar de un hombre apresurado que por falta de atención pisa a un gusano, el comete por ello un delito“.

Paul McCartney (*1942),cantante inglés, ex-guitarrista de los Beatles:
“No se debe comer aquello que tiene un rostro“.
“Yo creo en la protesta pacífica y no comerse a ningún animal es una protesta no violenta“.
Prof. Elly Ney (1882-1968),pianista alemana:
“El vegetarianismo es para mí desde hace décadas una necesidad interior y lo considero como la forma de vida más natural para el hombre (...) Yo no puedo concebir que las personas amigas de los animales no sean al mismo tiempo vegetarianas“.

Chistian Morgenstern (1871-1914),escritor alemán:
“Si el hombre moderno tuviera que matar él mismo a los animales que le sirven de alimento, aumentaría sin límites el número de los que comen vegetales“.
Friedrich Nietzsche (1844-1900), filósofo alemán:
“Toda la filosofía antigua estaba orientada a la simplicidad de la vida y enseñaba una cierta sobriedad. En consideración a esto, los pocos vegetarianos filosóficos han aportado más a la humanidad que todos los nuevos filósofos, y en tanto que éstos no tengan el valor de buscar una forma de vida completamente distinta y de mostrarla como ejemplo, no hay nada que hacer con ellos“.


Eugen Roth (1895-1976),escritor alemán:
“El hombre piensa contento y feliz: no soy carnicero de sangre hambriento; pero mientras no considere la carne despreciable, será de la matanza culpable“.

Ovidio (43-18 a d. C), filósofo y poeta romano:
“La época que hemos denominado como la edad de oro, estaba bendecida con los frutos de los árboles y las hierbas que ofrecía la tierra, y la boca del hombre no estaba manchada de sangre. En aquel tiempo los pájaros movían sus alas seguros en los aires y el conejo atravesaba sin temor los campos libres. Entonces el pez no era la víctima inocente del hombre. Cada lugar estaba libre de traición; no reinaba ninguna injusticia, todo estaba colmado de paz.
En tiempos posteriores un fundador del mal comenzó a difamar y despreciar este alimento sencillo y puro y a engullir en su barriga voraz alimentos basados en cadáveres de animales. Con ello abrió al mismo tiempo el camino al mal“.



Peter Rosegger (1843-1918), escritor austríaco:
“El animal tiene, como tú, un corazón que siente. El animal conoce, como tú, la alegría y el dolor. El animal tiene, como tú, sus aspiraciones. El animal tiene, como tú, un derecho a la vida“.

Sir Isaac Pitman (1813-1897), inventor de la estenografía inglesa:

“Un motivo para el vegetarianismo debería ser más sacado a la luz. Me refiero a la llamada a la conciencia de la moral de que no podemos dejar hacer a representantes lo que nosotros mismos no haríamos. Yo no tengo ningún problema moral en limpiar mis botas, en limpiar el polvo de mi mesa o en barrer mi oficina. Mis sentimientos no estarían heridos llevando a cabo éstos y otros cientos de trabajos manuales. Pero yo no podría matar a ningún buey, a ninguna oveja, especialmente no podría degollar a ningún cordero ni retorcer el pescuezo a ningún ave. Si yo no lo puedo hacer sin herir mis mejores sentimientos, rechazo el dejar hacerlo a otra persona para mí, hiriendo sus sentimientos. Si no existiera ningún otro motivo a favor de nuestra unión, ese único motivo sería suficiente para determinarme por la acogida de la dieta sin carne“.

martes, 23 de octubre de 2012

Sobre la devoción o el camino del Bhakti yoga.


Todos los seres humanos tenemos la necesidad de encontrar el paraíso perdido, retornar al origen, sentirnos protegidos por un ser superior… De hecho el homo hábilis se transformó en homo sapiens en el momento que al buscar explicaciones para estructurar una cosmovisión donde las incógnitas se resuelvan. En todos los tiempos y en todas las culturas el pensamiento mágico-religioso determina la forma de vida de un pueblo, su cultura y su cosmovisión.

El ser humano tiene la necesidad de  refugiarse en la 
espiritualidad, para que en medio del  mundo exterior 
encuentre un espacio íntimo de recogimiento
La práctica de la espiritualidad le da un valor trascendental a nuestra existencia y ese andar por los senderos de la vida son caminos para alcanzar la unidad con el ser supremo, tal y como cada uno le concibe. Por el contrario una vida sin un sustento espiritual, pierde sentido de inmediato o carece de él, y busca otras formas de llenar ese vacío a través de compulsiones o adicciones. 

El humano no sólo es un cuerpo físico, y por lo tanto no es únicamente satisfaciendo la necesidad de comida y abrigo, como alcanza la armonía. Somos seres sociales, intelectuales y espirituales. Cuando estos diversos aspectos que conforman la vida humana no están satisfechos, existe una completa desarmonía. 

La salud es armonía y la carencia de ella conduce a la enfermedad física, emocional, mental, social o espiritual; si este último aspecto no está satisfecho, los demás elementos, carecen de sentido, de ahí que Jesús dice claramente: “No sólo de pan vive el hombre…” 

En la disciplina del yoga, este aspecto se cubre con la práctica del Bhakti yoga o yoga devocional, donde independientemente de la religión que profesemos, nos acercaremos a la divinidad a través de ritos, oraciones, ceremonias, etc., y sobre todo con la meditación.

La oración es dialogar con la divinidad, y meditar es en cambio, integrarte a ella. Pero es necesario comprender la gran diferencia entre rezar y orar; Rezar es únicamente repetir una oración creada por otra persona cuyas circunstancias le llevaron a estructurar ese dialogo devocional con la divinidad, tal y como él le concebía. Orar es, por el contrario, establecer un dialogo íntimo entre nuestra esencia divina y la divinidad misma, tal y como cada uno le conciba, para encontrar respuestas y un aliciente en momentos específicos de nuestra vida. Por ello no tiene el mismo valor el rezo que la oración, pues rezar es, analógicamente, usar un parlamento escrito, tal como lo hace un actor que se escuda de palabras ajenas para manifestar sus propias emociones.

Y para multiplicar el efecto de la oración lo mejor sería meditar profundamente hasta sentir la unidad indisoluble entre la Divinidad y nuestra esencia divina, para así establecer la oración como un dialogo trascendente que nos ayude a encontrar la paz y la armonía que buscamos siempre. 
Meditar profundamente hasta sentir la unidad 
indisoluble entre la Divinidad y nuestra 
esencia divina.

Uno de los problemas fundamentales de la devoción popular, es desde mi muy particular punto de vista, que los creyentes sólo buscan el refugio divino cuando sienten desolación, dolor o angustia por las circunstancias que atraviesan, y es entonces cuando se hace uso de La Divinidad. Por ello es fundamental tener siempre presente que “Dios no es un bote de basura donde arrojemos el dolor “(K.D.) Es fundamental recordar la trascendencia de la siguiente frase: “No le digas a Dios que tienes grandes problemas. Dile a tus problemas que tienes un gran Dios”, y sobretodo y ante todo, recordar que sí Dios está en todas partes, está siempre presente como tu propia esencia divina. Mantener clara esta convicción nos ayuda a sostenernos en los triunfos y en la derrota, tanto en la angustia como en los momentos de dicha… así pues el reconocimiento de nuestra esencia divina será la mano que nos guie y sostenga en todo momento y en todo lugar. Recordar que la divinidad está en todas partes nos hará encontrar a Dios en cada flor.