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domingo, 20 de octubre de 2013

El camino hacía la reintegración con lo divino.




“la crisis es la esencia de la experiencia religiosa”
En pleno siglo XXl el hombre sigue aferrado y con gran necesidad de una visión mágico-religiosa que le permita sobreponerse a las crisis y angustias que enfrenta en la vida cotidiana. Por ello se dice que “la crisis es la esencia de la experiencia religiosa”. De ahí que cada vez que el ser humano tiene que enfrentar una situación difícil , tal como una enfermedad o la muerte, de súbito tiende a buscar refugio en un SER , tal como lo hace un niño que se escuda tras la madre cuando tiene miedo… al parecer es inherente al ser humano esa necesidad de sentirse protegido siempre, de ahí surge la necesidad de conceptos como la fé y el pensamiento mágico, caracterizado éste por un afán de  resolver sus conflictos más fuertes o de tratar de explicar algunos fenómenos aparentemente inexplicables.  Sí tomamos en consideración   que la religión surge en la prehistoria como una necesidad de dar una explicación a los fenómenos que no se comprendían y muchos de los cuales siguen sin resolverse, tales como la muerte, el destino, la existencia o no de un SER supremo, etc…
A pesar de que en estos tiempos en que la ciencia ha ocupado el lugar de la religión, en cuanto que es la manera en que el hombre ha logrado entender y dar forma al mundo fenoménico en que vive, y debido en gran medida a la rigidez metodológica de esta, donde es bien sabido que nada puede ser aceptado sin cumplir algunos requisitos tales como la  comprobación, reproducción del fenómeno, aplicación, etc… que le impiden al ser humano lograr estructurar un  mundo más allá de sus sentidos y su pensamiento lógico-racional , alejando por supuesto la existencia de formas alternas de conocimientos tales como la intuición y dejando en el campo de la filosofía otros procesos cognitivos como el pensamiento inferencial, etc…
Sin embargo , y a pesar de ello, gran parte de la humanidad sigue aferrada


al pensamiento mágico, como un forma que le permite resolver el universo en que se mueve , y como una forma de caminar con más seguridad por la vida . De ahí que basados en ésa necesidad , al parecer inherente al ser humano,  surgen los que evidentemente , lucran con este proceso, deformando por completo conceptos simbólicos usados en , lo que desde la más remota antigüedad se denominaban escuelas iniciáticas o de misterios, conceptos tales como la Numerología, el Tarot, etc… que debido a la ignorancia de él proceso simbólico en que se sustentan,   han y siguen siendo deformados a grado tal que se les ha calificado como charlatanería por todos aquellos que desconocen el valor   antes mencionado… y por supuesto nunca habrá de faltar quienes, en beneficio propio , deformen procesos tales como el uso de Mantras, rituales, oraciones, y otras formas que satisfacen la necesidad que tiene el hombre de sentirse unificado con “lo Divino”.
¿Pero qué sucede y porqué el hombre sigue con la necesidad de  saberse integrado a lo divino?  Desde mi perspectiva es debido a que el individuo  promedio, no tiene claro el concepto mismo de lo divino, y por tanto sí se siente en la necesidad de unirse a él, es porque no se da cuenta que  lo divino  le rodea. Así como un pez no sabe que vive en el agua, así el hombre que recurre al pensamiento mágico y los procesos pseudo-espirituales, no ubica lo divino del mundo que le rodea y sobretodo la esencia divina de su propia existencia.
¿ Qué se entiende por lo divino y cúal es la naturaleza de la divinidad?
En este punto es necesario tratar de entender, a  grosso modo, la naturaleza de Dios y lo divino.
Etimológicamente este término deriva del latín divinus, y este  de divus, "dios", del protoindoeuropeo *deywós, de la raíz *dyew-, "cielo, paraíso"
El adjetivo  « divino» se utiliza para referir a un poder transcendental, o a sus atributos.


En muchas religiones, como por ejemplo el sufismo islámico, en el gnosticismo o en el hinduismo, se afirma que todos los humanos son en esencia divinos, o que son parte de lo divino y que están unidos inexorablemente  con lo divino.   Partiendo de ésta visión es evidente que la necesidad de religiones, ritos, rituales y otras formas que buscan  integrar al individuo con el Todo, con lo Absoluto, con Dios,  surgen de un condicionamiento cultural creado por la mercadotecnia religiosa, que le han generado la visión de separación e individualidad, y es por ello que la religión y lo religioso sólo sirve de mediador entre Dios y el hombre. Tomando en cuenta esto, resulta evidente que sí el hombre necesita de un intermediario es porque está  o se siente alejado de la Divinidad misma y no es, evidentemente,  mediante un agente externo como el humano se integre con lo Divino.  
Sí el termino religión deriva del latín religare, religar, unir, y el concepto yoga  tiene su  correspondiente en el sanscrito yug, unir, unión , evidentemente ,  son,  tanto la práctica religiosa como la forma de vida del yoga, dos formas que buscan incorporar al hombre el sentido de lo divino.  La gran diferencia es que en el caso de las religiones se pone de manifiesto una clara separación entre lo divino y lo humano, entre el creador y lo creado, entre el Todo y el individuo;   Mientras que en la cosmología yogui se busca , sobretodo, hacer que el individuo  redescubra su esencia divina para entonces saberse indisolublemente integrado a la Unidad de lo Absoluto mediante el Gnani yoga (reflexión); mediante las practicas del Bakti yoga o yoga devocional el ser humano encontrará la manera de integrarse espiritualmente a la totalidad en su conjunto; La integración con los demás se da mediante el servicio social desinteresado o Karma yoga y por supuesto la integración del sujeto consigo mismo se dará  a través  de la meditación o Raja yoga… esto nos indica clara , y evidentemente, que “el camino del yoga es el camino directo hacia la reintegración de la Divinidad con  lo divino del humano y de la humanidad con lo humano mismo.”(K.D.)
Juan Carlos Martínez P.


miércoles, 21 de agosto de 2013

¿Cuál es la diferencia entre religión y espiritualidad?

RELIGIÓN Y ESPIRITUALIDAD.



Introducción.


Es cierto que hay distinciones válidas entre las dos, pero también hay una serie de distinciones problemáticas que a menudo e innecesariamente dividen los dos campos de pensamiento.

Uno de los problemas principales con los intentos de separar la religión de la espiritualidad es que la primera está cargada con todo lo negativo mientras que la segunda es exaltada con todo lo positivo.

Espiritualidad y religión se complementan pero no se confunden.


El desafío es reducir la distancia entre religión y espiritualidad, y cuidar de no abrazar una religión vacía de espiritualidad ni una espiritualidad solipsista, indiferente a las religiones.

La espiritualidad  debiera ser la puerta de entrada a las religiones. (religare).  Antes de pertenecer a una  religión sería mejor que ésta procurara  la experiencia de lo divino através de enseñar  a orar y a meditar con total conciencia para penetrar el sentido esóterico de los textos sagrados , de modo que las  religiones sean  "modulaciones" o formas (mentales) específicas de aquella filosofía original  de donde provienen.


Ni las personas ni los grupos humanos pueden soportar por mucho tiempo el vacío existencial. En un primer momento, quizás se eche mano de la compensación y de la "distracción", pero la insatisfacción creciente desencadenará una actitud de búsqueda de la plenitud presentida: es la búsqueda espiritual. Algo así parece estar sucediendo entre nosotros. A ojos de muchos analistas, resulta innegable que, en nuestro medio sociocultural, nos hallamos frente a un creciente resurgir de la espiritualidad. Y que dicho resurgir corre paralelo a un no menos evidente declive de la religión institucional. Hasta el punto de que, según ellos, nos encontraríamos ante el umbral de una etapa transreligiosa, transconfesional y postcristiana.

 La sociedad efímera necesita recuperar consistencia, solidificar la columna vertebral con valores que la reconstruya con solidez. Este proceso no es monopolio de las religiones establecidas. Está siendo asumido por movimientos sociales muy diferentes
.

Qué es espiritualidad


Cuando se habla de "espiritualidad" desde una opción religiosa es inevitable que sea comprendida y explicada a partir de la perspectiva de la propia religión, a la que se le asignará un estatus superior.

Como consecuencia de este modo de hacer ,se le ha sobreimpuesto a la espiritualidad  el corsé de la


 "espiritualidad" es  una palabra que ha sido víctima de una doble confusión: el pensamiento dualista que contraponía espíritu a materia, alma a cuerpo, y la reducción de la espiritualidad a la religión.


Etimologicamente  en la Biblia hebrea, el espíritu presenta forma femenina: es "la Ruaj", la brisa, ("aleteo" de Dios sobre las aguas, soplo,aliento, soplo, viento, respiración, fuerza, fuego...,) con nombre femenino que habla de maternidad y de ternura, de vitalidad y de caricia.

Con la traducción latina (Spiritus), el Espíritu se hizo masculino, y así ha llegado hasta nuestras lenguas modernas. Si algo tienen en común todos esos nombres es que remiten a la intuición de un "principio vital" o "latido" , en cuanto Dinamismo de Vida.

Conclusión:

Analogía:

Hay dos imágenes que se suelen utilizar habitualmente para hablar de la relación entre ambas: la del vaso y el agua, o la del mapa y el territorio. La espiritualidad es el agua que necesitamos si queremos vivir y crecer; la religión es el vaso que contiene el agua. La espiritualidad es el territorio último que anhelamos, porque constituye nuestra identidad más profunda; la religión es el mapa que quiere orientar hacia él.
Cuando se vive al servicio dela espiritualidad  la religión constituye un medio de transporte  –en palabras de Ken Wilber- que facilita la conexión con la dimensión espiritual: es el vaso que proporciona el acceso al agua; el mapa que baliza el camino hacia el territorio.

Sin embargo, cuando la religión se absolutiza, todo se desencaja. Lo que no es sino un medio, se arroga cualidad de fin último, haciendo que todo gire en torno a ella. Se hacen presentes el dogmatismo y la exclusión. En esa misma medida, la persona religiosa proyecta en la religión la seguridad con la que sueña. Quizás no esté de más señalar que esa tendencia a la absolutización constituye una característica del modo de funcionar de nuestra mente. Es consecuencia de la propia limitación de la misma y va de la mano de la necesidad psicológica de seguridad.

 Entre religión y espiritualidad no tiene por qué haber enfrentamiento, así como tampoco identificación.
Esta afirmación conlleva dos conclusiones inmediatas: por un lado,

1.- una religión conscientemente alentada por la espiritualidad resulta beneficiosa y eficaz.
2.- la afirmación de la no-identificación entre ambas permite reconocer la existencia de una espiritualidad laica o incluso atea.

Así como se genera la inteligencia emocional también

  ¡Es posible crear  una inteligencia espiritual ¡

La inteligencia espiritual dotaría a las personas de las siguientes capacidades:
• capacidad de reconocer, nombrar y dar respuesta a las necesidades espirituales;
• capacidad de trascender la mente y el yo: somos más que la mente;
• capacidad de separar la conciencia de los pensamientos;
• capacidad de percibir la dimensión profunda de lo real;
• capacidad de percibir y vivir la Unidad (No-dualidad) que somos.
Conclusión

El sueño es que, en el siglo XXI, se reconozca la dimensión espiritual (transpersonal) de la vida humana, con todo lo que ello implica a todos los niveles. Porque negar o no tener en cuenta la dimensión espiritual es reducir al ser humano, olvidando precisamente aquello que lo constituye en su verdad última. El cultivo de la auténtica espiritualidad no es una huida del mundo real; no es tampoco la adhesión a una confesión religiosa, a unas creencias o dogmas.

lunes, 21 de enero de 2013

LA RECONEXIÓN CON LO DIVINO.


Muchas veces las personas "nos alejamos de Dios "por diversas razones. Una de ellas es debido a que nuestro concepto de Dios y lo divino ya no corresponde a los esquemas y parámetros que establece la religión que practicamos y en este caso suelen darse dos opciones. Intentar reconciliarse con el sentido de lo Divino buscando religiones diferentes. Pero debido a que "todo cambia, y lo único que no cambia es que todo cambía" (Heraclíto) llegará el momento en que nuestra concepción de la Divinidad ya no correspondera con esa  práctica, y  así es que podemos explicar el deambular de una religión a otra en el camino de la búsqueda.
En muchas ocasiones  el error fundamental es creer que solo a través de una práctica religiosa establecida y socialmente aceptada, es el único camino para llegar a reunificarnos con la divinidad. Debemos comprender que la función de toda religión es servir de puente o enlace a lo divino. Basta reflexionar un poco para romper esos parámetros enmohecidos ya por la historia y la evolución del ser humano. Sí Dios es, según la cosmovisión católica, el creador, omnipresente, omnisapiente , omnipotente, es un juez y testigo ... Es evidente que su naturaleza esencial está más allá de una concepción antropomórfica, que le limita. Esta más allá del tiempo, del espacio , de un nombre , etc... para poder reconciliarnos con el sentido de lo divino y con la Divinidad, debemos ubicar que sí " estamos hechos a su imagen y semejanza" es entonces evidente que alguna parte de nosotros tiene esas mismas características divinas, donde podemos re-encontrar a Dios.  El ser humano esta constituido por una parte material y un cuerpo no material. El cuerpo físico no puede ser omnipresente pues esta limitado a un tiempo y a un espacio, en cambio nuestra mente no tiene esa limitación pues basta recordar un momento para estar en el pasado o imaginar un futuro para construir, para crear una realidad, un mundo en nuestra propia mente.  Es en nuestra mente y en nuestra conciencia donde nosotros juzgamos nuestros  propios pensamientos, palabras, acciones u omisiones , pues no hay mayor juez que nuestra propia consciencia . Es precisamente ahí,  en nuestra mente donde estriba la naturaleza esencialmente divina que todos y cada uno de nosotros tenemos.  Y tomando en cuenta nuestra naturaleza dual conformada, a nivel mental, de un aspecto racional , correspondiente al hemisferio izquierdo , y  una parte contemplativa que surge del hemisferio derecho.  Usando ambos aspectos de nuestra mente divina, la razón y la contemplación, es como podemos reconciliarnos con el sentido de lo divino . Para ello el estudio de la Geometría Sagrada, considerada como una meditación racional y la contemplación en esas estructuras matemáticamente construidas , tales como los mandalas naturales o artificiales, un buen camino para  re-establecer nuestra  Divina conexión, y así aprender a mirar lo divino en todo cuanto nos rodea, por ello el Taoísmo dice: "un ordinario mira en una flor una simple flor; Mientrás que el sabio mira la estructura del universo en cada flor." 
Por: Juan Carlos Martinez
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