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martes, 19 de noviembre de 2013

LA SANACIÓN POR IMPOSICIÓN DE MANOS.

“ El elemento espiritual es un factor importante de la salud y del bienestar.”

Introducción

Aunque no siempre es fácil comprenderlo, nuestra esencia divina tiende a elevarnos ante los obstáculos y experiencia que ofrece la vida, y que no son sino enseñanzas que debemos aprender.

Los sentimientos negativos o la baja autoestima inhiben la circulación de las energías espirituales hacia la realidad física lo que no sólo perjudica el ego sino también el cuerpo físico. Los patrones disfuncionales mentales y emotivos obstaculizan el movimiento de la energía a través de los chakras con lo que, se alteran el equilibrio.

Víctimas de nuestros erróneos sistemas de creencias, se crean bloqueos preceptúales y no dejamos que el caudal de la conciencia divina superior inspire nuestra vida. Conforme nos desvinculamos de nuestras raíces espirituales, somos presos de las múltiples e insidiosas formas de "malestar" que la civilización ha creado. Muchas de estas enfermedades son reflejos de la lucha por redescubrir nuestra naturaleza divina. Y cada una de aquellas es un escalón que debe ser superado en la marcha ascendente hacia la evolución espiritual.

Los factores ambientales infecciosos y tóxicos son influencias negativas importantes que es preciso vencer, pero la susceptibilidad a tales agentes muchas veces indica el nivel de evolución de la conciencia individual y el equilibrio espiritual de una persona. Nuestra capacidad para resistir los ataques sutiles o manifiestos de microorganismos y sustancia nocivas , y para subsistir en un medio potencialmente peligroso, depende de nuestro grado de relación con él Yo Superior divino de cada uno.

Reiki como terapia o camino espiritual

Reiki es una palabra Japonesa y significa "energía vital universal", en realidad todos nacemos con esta energía universal de vida, pero en el transcurso de nuestras vidas se obstruye esta conexión con la energía divina..
Rei – significa "energía universal de vida", Ki - es parte de Rei y fluye a través de todo lo que vive, es decir es también nuestra energía propia.

Al termino Ki Los cristianos lo conocen como "Luz", los Chinos "Chi" los Hindúes como "Prana". También en la ciencia se denomina “bioplasma", "bioenergía" o "energía cósmica".
Esta fuerza universal, original infinita e inagotable, es también la que nos mantiene vivos. Reiki es esta energía curativa natural, y fluye en forma concentrada e intensa a través de las manos del canal Reiki.
Solo son necesarias la iniciación y la transmisión de la fuerza durante el seminario por un maestro de Reiki facultado. Cualquiera puede "aprender" con facilidad, incluso los niños. No es necesario ningún saber especial. Dado que se trata de la fuerza divina universal, pertenece a todos aquellos que estén dispuesto a aceptar el "regalo de las manos curativas".
Es una Terapia Energética curativa, no invasiva que se canaliza mediante la imposición de manos, equilibrando el cuerpo y el corazón actuando a nivel físico, mental, emocional y espiritual.
Favorece la auto curación fortalece el cuerpo y la mente, libera bloqueos, purifica toxinas, equilibra los Chakras, consiguiendo la recuperación de la armonía interior, fluyendo en cantidad ilimitada, no profesa ninguna religión y no está en contraindicación con ninguna práctica de meditación o práctica religiosa.
Reiki no reemplaza el tratamiento médico ni los medicamentos, sin embargo apoya todo tipo de terapias y el proceso de curación natural, dado que activa las fuerzas de autocuración, apoya tratamientos médicos, como reflexoterapia, digitopuntura, quiropraxias, etc.


Origen de la sanación energética.

A través de la historia de los grandes guías espirituales tales como Buda y Jesucristo se menciona el desarrollo y aplicación de la capacidad de sanar con sólo implantar las manos sobre los enfermos.
Baste para ello citar algunos textos y pasajes de la biblia donde claramente se ubica esta forma de sanación espiritual:
“Jesús recorría y todas las ciudades y las aldeas…curando toda clase de enfermedades y padecimientos…Y no hizo ningún milagro, más que el de curar a algunos enfermos imponiéndoles las manos…Y le acercaron un sordo, que además hablaba dificultosamente, y le pidieron que le impusiera las manos…Cuando el sol se ponía, todos aquellos todos aquellos que tenían enfermos aquejados de males diversos, los conducían a él, y él imponiéndoles sus manos, a cada uno de ellos, los curaba…”( para ubicar algunos pasajes bíblicos que refieren esta forma de sanación sugiero acudir a los siguientes pasajes bíblicos: Mt. 9-18; Mc.6-5, 7-32,8-23; Lc. 4-40, 13-13).
Lo más valioso de ello es ubicar que está capacidad es, finalmente una potencialidad que todos podemos desarrollar en mayor o menor medida. A esta potencialidad dentro de la tradición budista se le denomina “el Buda de la Medicina o el Buda Azul”. Es una cualidad que no trasciende los límites de lo humano, pues más allá de nuestras prácticas religiosas podemos auto-sanarnos y por tanto sanar a los demás, basta para ello el aprendizaje y el manejo de la técnica de sanación que actualmente conocemos como Reiki.


Origen del Reiki

No existe documentación escrita de los primeros origenes del Reiki, la tradición oral ha ido dejando diferentes versiones sobre su origen.
El Reiki fue redescubierto alrededor de 1870, por un doctor y sacerdote japonés llamado Mikao Usui , quien según algunas fuentes enseñaba en la Universidad cristiana Doshisha, de Kioto (Japón).
Un día sus alumnos le preguntaron cómo sanaba Jesucristo a los enfermos y que si El dijo “el que crea en Mí realizará las obras que Yo hago, y aún las hará más grandes, por que no existía en el Mundo ningún sanador capaz de realizar esas curaciones”. Usui no supo responder , razón que le llevó a una búsqueda que duro diez años y que le llevaría a sentar las bases del Reiki.
Usui viajó a Indía y Tibet estudiando los sutras indios, chinos y tibetanos. Los monjes decían que el hombre tuvo la facultad de sanar el cuerpo en épocas pasadas, pero que se había perdido porque en los monasterios se había orientado únicamente hacia la sanación del espíritu, olvidándose en parte del cuerpo físico.
Durante su búsqueda Usuí encontró un manuscrito en el que un discípulo de Buda constataba la existencia de unos símbolos y procedimientos que se remontaban a al año 2500 a C., afirmando que Buda los había utilizado en curaciones, similares a las de Jesús, y también se revelaba la forma de transmitir esas facultades a otras personas.
Usui , por sugerencia de un maestro zen realizo un retiro de 21 días y al amanecer del día veintiuno vio acercarse una especie de esfera luminosa que se dirigía hacia él, y aunque su primera reacción fue huir, decidió aceptar la realidad tal como se presentara; entonces la luz le penetró por el tercer ojo entre las cejas, se desvaneció y vio envueltos en burbujas de luz los símbolos Reiki, que se le quedaron grabados de forma indeleble..
Además con cada símbolo se le informó sobre la forma de utilizarlos para activar la energía Universal sanadora. Así tuvo lugar la primera sintonización o alineamiento Reiki, que fue la de Mikao Usui, al que le fueron revelados de esta forma los métodos de esta técnica.
Después de un tiempo de emplear esta técnica para sanar diversas enfermedades Usui llegó a la conclusión de que todo acto recibido ,exige una contrapartida del receptor que otorge valor a lo recibido, es decir que la efectividad del reiki está en función de la disposición de las partes que intervienen durante el proceso de sanación.


¿Qué tienen en común el yoga y el reiki ?

Se trata de Prácticas Energéticas que nos llevarán a corregir los desequilibrios físicos, mentales, emocionales y espirituales, para volver a la condición esencial de integridad armónica.
Esta filosofía de vida está relacionada con una visión yogi profunda de la vida y la conciencia, razón por la que se emplean como formas de sanación natural.


El reiki y el budismo.

En la tradición budista existen, simbólicamente 10,000 budas y cada uno representa una potencialidad que cada uno de nosotros debe desarrollar en el marco de su evolución espiritual. En ese sentido existe el buda azul o mejor conocido como el Buda de la Medicina, denominado Bhaiṣajyaguru. En ciertas formas de budismo Mahāyāna representa el aspecto curativo del buda histórico Sakyamuni. Algunos budistas consideran los mantras de medicina de este buda muy poderosos y eficaces para curar heridas físicas igual que para purificar karma negativo.
En la iconografía tradicional, Bhaisajyaguru suele ser representado como un buda de color azul, Según la tradición mahayana, existen una infinidad de budas, bodhisattvas y otras deidades menores y todos ellos representan los diversos aspectos de la naturaleza absoluta de Buda, como la compasión, el poder o la vacuidad.
En este aspecto, el Buda de la Medicina recoge el aspecto de la sanación de los enfermos.
Cuando Bhaisajyaguru alcanzó la iluminación, descubrió que existen tres venenos que obstaculizan la realización de nuestro verdadero potencial: la ignorancia, el apego y el odio. Estas tres condiciones enturbian nuestro pensamiento y nublan nuestra vista, por lo tanto, no logramos comprender la realidad de lo que ocurre en nuestro entorno ni logramos descubrir los verdaderos recursos que tenemos en nuestras manos.
En realidad, la devoción hacia Bhaisajyaguru está más orientada a su poder como dispensador de la medicina espiritual, que dentro de la filosofía budista, ayudando a los otros tratamientos para recobrar la salud.
Bhaisajyaguru es posiblemente el mejor ejemplo de la fusión de la medicina y la religión en el budismo. Hay que tener en cuenta que los mayores filósofos y santos del budismo mahayana eran, al mismo tiempo, grandes médicos que escribieron importantes tratados de medicina.
Por otro lado, dentro de la tradición del budismo tibetano, todos los conocimientos médicos tienen un origen sagrado y se les pueden atribuir a la sabiduría de los Bodhisattvas.

Bhaisayia Guru es el ideal de la naturaleza de Buda que debemos aspirar a alcanzar cada uno de nosotros. Se trata de una iluminación que puede ayudar a liberar al ser humano del sufrimiento físico y mental, y una forma de alcanzarla es a través de la meditación en torno al Buda de la Medicina, de manera que se pueda generar una enorme energía curativa para uno mismo y para la curación de los otros.


Para desarrollar el potencial de la sanación Reiki , te invitamos a participar en el curso que ofrecemos en nuestras instalaciones curso que abarca desde el proceso de sensibilización a la energía de sanación, meditación y el master.


miércoles, 17 de octubre de 2012

El amor desde otra perspectiva

“El amor es la forma suprema del conocimiento” 
Swami Vivekananda 


En un mundo lleno de estrés, saturados de tecnología, racionalismo y consumismo, el ser humano siempre se siente sólo, pues no comprende su propia naturaleza. En esta búsqueda de sí mismo, confunde por condicionamiento social, cultural y familiar, el concepto del amor, y así lo concibe de maneras tan antagónicas que pasa de ser una utopía a un proceso total de sufrimiento.

En el yoga el amor es el sendero y la meta misma del practicante, por ello el yoga devocional (bakti yoga) no puede ir separado del conocimiento (gnani yoga) y éstos se concretan en el servicio desinteresado (karma yoga).
La finalidad última del yoga es romper el sentido de
 separabilidad e individualidad formulada por el ego,
 para integrarse plenamente con el absoluto, el todo, Dios. 


La finalidad última del yoga es romper el sentido de separabilidad e individualidad formulada por el ego, para integrarse plenamente con el absoluto, el todo, Dios.

La devoción sin conocimiento tiende a caer en el fanatismo, sinónimo de ignorancia. La devoción al ser supremo, se concreta en el servicio desinteresado, pues lo particular o finito debe ser amado como expresión manifiesta de Dios. La práctica de la espiritualidad es el conocimiento de las leyes básicas que rigen el universo, una de las cuales es saber que si todos somos resultado del amor o creación divina, todos formamos una unidad; por lo tanto, todo pensamiento, palabra, obra u omisión, afecta a la multiplicidad en su conjunto; bajo esta premisa el amor es conocimiento, devoción y servicio desinteresado.

En occidente el amor generalmente conlleva un sentido de posesión, de ahí la semántica de la palabra amor, no muy lejana de amo o dueño. También hay que citar el término esposa, que rápidamente asociamos con el instrumento policiaco que coarta y limita la libertad del otro. Y profundizando en algunos ritos matrimoniales vemos muy claro el simbolismo del “lazo“, como manifestación de pertenencia al igual que la iconografía de las arras o amarres.

Todos los grandes iniciados nos han venido a enseñar que amar es servir a tus semejantes, actitud que conlleva un sentido de humildad. Buda dice “ama al otro más que a ti mismo”, y posteriormente Jesús readapta esta visión diciendo “ama al otro como a ti mismo” (Mt 22,37). 

El concepto místico del amor como entrega y servicio desinteresado.
(Foto: Gregory Colbert “Ashes and Snow”)
Si entendemos el concepto místico del amor como entrega y servicio desinteresado, esto nos lleva a comprender que ésta vida es una oportunidad para alcanzar la unidad con el absoluto, sirviendo a tus semejantes. El amor es servicio, no posesión; el amor, desde un sentido místico es una actitud ante la vida, tras la cual el practicante se fortalece entre más obstáculos encuentre en el camino; el amor es humildad. Por ello Jesús lo expresa diciendo “alabados los pobres (humildes) de espíritu, porque de ellos será el reino de los cielos”(Mt 5,3).

lunes, 17 de septiembre de 2012

Invitación al Desapego

“La gente tiene lo suficiente y para compartir, pero yo no poseo nada” 
 (Laot-se). 

“Lo que para ti ya es basura para otros puede ser un gran tesoro”
(K.D). 

En la filosofía oriental el valor de una casa
depende del espacio libre con que cuenta,
visión opuesta a la que muchos occidentales poseen
Es muy común en nuestra familias mexicanas, guardar objetos que asociamos con momentos importantes de nuestra vida, así basta que revisemos un poco nuestro cajones y nos sorprenderemos de cuantas cosas hemos ido acumulando día tras día, desde fotografías, boletos, libros, tarjetas postales, recuerdos de fiestas, camisas, corbatas, zapatos, vestidos, perfumes, pantalones… y así la lista se vuelve infinitamente interminable , a grado tal que ya ni siquiera recordamos la razón por la que atesoramos tantas cosas, que en muchos casos solo funcionan como fetiches. 

Una de las razones para guardar tantos objetos, es porque aún tenemos muy arraigado el sentido del apego, quieres atesorar momentos, o te ilusionas con volverte a poner esa ropa que un día fue significativa y que unos años después ya no te queda, ni está de moda… o guardas esos libros que ya leíste, o peor aún atesoras los libros que no has leído. Es muy fácil darte cuenta que aquella ropa que no usaste en todos esos años ni te queda otras personas la necesitan, esos libros que ya leíste a otros les sirve, algunos objetos extraños pueden ser curiosidades, esas revistas viejas que ya nunca más leerás a otras personas les resultará interesante hojear, esos zapatos que ya están fuera de moda otras personas le darán mejor uso que el de meros objetos acumulados y sobretodo ubica claramente que los objetos que durante tantos años no has usado, en realidad ya no los necesitas. 

En la filosofía oriental el valor de una casa depende del espacio libre con que cuenta, visión opuesta a la que muchos occidentales poseen, pues pretenden llenar un vacío interno mediante objetos externos. Sólo reflexiona y date cuenta que sí tu valor está en función de lo que atesoras, sería más valioso convertir tu casa en una bodega. 

Los grandes maestros de la humanidad se han caracterizado por la virtud del despego: 

Buda dejó el palacio y fue en busca de la sabiduría. 

Jesús dijo: 

“es más fácil que entre un camello en el ojo de una aguja que un rico en el reino de los cielos”. 

(Mt 19,24)

Laot-se en el “Tao The King” dice: 


“No estimando lo raro se evita el robo; 

Gracias al hueco puede usarse la copa (.…) 

La riqueza proviene de lo que existe, 

Pero lo valioso proviene de lo que no existe. 

Vacíate y quedarás lleno (…) 

No hay mayor enfermedad que la codicia 

Y El que se contenta con lo que tiene es rico. 



Para ayudar a otros no necesitas dar grandes cantidades ni destinar gran parte de tu tiempo, sólo aprende a donar aquello que ya hoy no te sirve. Por ello te invitamos a desarrollar la virtud del desapego donando ropa, zapatos, libros, discos, etc… y para evitar la práctica de la mendicidad, a la personas se les dará con un costo totalmente simbólico pues nadie aprecia lo que no le cuesta. 

Por todo ello te invitamos a hacer donativos en especie a nuestra Asociación civil “ Icnoacayotl” , fondos que serán destinados para apoyar a grupos socialmente vulnerables mediante clases de yoga, meditación, tai chi, etc..